jueves, 5 de junio de 2008

Cuando el destino nos alcance, Soylent Green, 1973


Realizada en 1973 por Richard Fleischer, esta película es una de las grandes obras de anticipación de la historia del cine y cada vez cobra mayor vigencia dados los resultados reales a que está llevando al mundo el capitalismo salvaje y depredador.
Ambientada en el año 2022 en la ciudad de Nueva York, el filme muestra a una minoría que se alimenta y vive comodamente, y a una mayoría que malvive hacinada en calles y edificios donde el agua se transporta en garrafas y su único alimento son unas pastillas químicas llamadas Soylent Red y Soylent Yellow.
La película toma un horizonte de 50 años para describir un mundo donde los alimentos reales están a un precio exhorbítate y la única alternativa es consumir los pellet de la empresa Soylent.

Basada en la novela de ciencia ficción de Harry Harrison ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio! (Make Room! Make Room!, 1966), la película muestra un mundo hipercontaminado y agotado de recursos donde la población no tiene acceso a ningún otro tipo de alimentación o cultura y sólo un puñado de privilegiados puede adquirir alguna verdura o un trozo de carne.
La trama gira en torno a un policía (Charlton Heston) y su anciano amigo (Edgard G. Robinson), quien le habla del mundo cuando éste aún era un lugar vivible. El policía sigue el caso del asesinato de uno de los accionistas de Soylent, previo al lanzamiento del último producto de la empresa, el Soylent Green, que aseguran producir con el plancton de los océanos.
La trama adquiere aspectos macabros cuando el policía –con la asertiva ayuda de su amigo- va descubriendo la verdadera materia prima del nuevo producto lanzado para evitar la hambruna global. Uno de los momentos más emotivos del filme es cuando el policía, para una cena especial, regala a su amigo una zanahoria.
Richard Fleischer construye una película impecable que muestra a Charlton Heston en el mejor punto de su carrera. Las imágenes de su personaje esquivando a las decenas de personas que duermen en la escalera del edificio; la gente viviendo en los autos o tirada en las calles; las iglesias abarrotadas; o su cara de asombro cuando prueba un jabón o huele una fruta son realmente notables.
La atmósfera opresiva y el ambiente apocalíptico de la historia es otro de los méritos de la película, más aún cuando el policía descubre la verdad sobre Soylent (palabra compuesta tomada de Soja y Lentejas) y en que supuestamente basan la materia prima de los productos.


El anciano decide su propia eutanasia en un sitio llamado El Hogar, un lugar que recrea como era el mundo en su juventud, y que, por cierto, lo hace morir en la paz de sus mejores recuerdos. Este es un auténtico clásico del cine, y como va caminando la historia, se acerca de lleno a su tema central.

1 comentario:

anibal dijo...

Grande Fleischer. esta película es en verdad premonitoria en temas como el calentamiento global, la crisis de los alimentos, el agotamiento del petróleo, el hacinamiento colectivo y el capitalismo voraz que produce a expensas de la muerte

Buen aporte de este blog

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