sábado, 14 de marzo de 2015

"El francotirador" como película y acontecimiento


Hosam Aboul-Ela, Rebelión

En estos momentos se ha calmado un poco ya el clamor desencadenado alrededor del controvertido film de Clint Eastwood American Sniper [El francotirador en España], mientras va terminando la temporada de premios y el poderoso éxito de taquilla de la película impulsa la salida del DVD para el verano. Quizá este momento ofrece una oportunidad para considerar, si cabe, lo que podría o debería decirse sobre ella como obra cinematográfica.

El francotirador, con Bradley Cooper en el papel principal, se ha convertido en la película más comentada en EEUU durante los meses de invierno, anotándose un triplete con su éxito de crítica, éxito de taquilla (la primera película estadounidense sobre la invasión de Iraq que consigue tal éxito) y controversia política. Sin embargo, tiene una característica obvia e importante como película sobre la que ningún escritor ha decidido reflexionar hasta la fecha: El francotirador puede ser la película más escopofílica jamas producida.

jueves, 15 de enero de 2015

Francesco Rosi o el cine de investigación social

Pepe Gutiérrez, Viento Sur

Todavía es posible encontrar cinéfilos que conocen de primera mano la edad de oro del cine social italiano, incluso entre los jóvenes, que descubren nombres como los de Visconti, de Sica, Antonioni, Pasolini, Monicelli, aunque también es habitual que entre ellos se olviden de alguno que otro, por ejemplo de Francesco Rosi (Nápoles, 1922 – Roma, 10/01/2015), el que más se acercó a un modelo de cineasta de investigación a la manera del Jules Dassin antes de tener que optar por el exilio. Ahora que acaba de fallecer puede ser un buen momento para proclamar que se trataba de un autor de esos que son imprescindibles para comprender algunas de las sombras del siglo XX italiano, por ejemplo, la relación entre el mundo de los negocios, la mafia, la democracia cristiana y el Imperio, norteamericano, por supuesto.

domingo, 1 de septiembre de 2013

El Gatopardo, de Luchino Visconti

Marco Antonio Campos, La Jornada

Es raro que una novela clásica termine también en una película clásica y más raro es que entre la publicación del libro y el estreno de la cinta medien apenas cinco años: la novela de 1958, el filme de 1963. Es el caso de El gatopardo. Como Antonioni, Visconti fue un cineasta sin declive en sus filmes en blanco y negro y en color.

Filmada en 1954, Senso es tal vez el más claro antecedente en el estilo y en el asunto de El gatopardo y forman la dupla de películas del Risorgimento italiano, es decir, las guerras por la independencia y unificación italianas. La historia de El gatopardo en 1860 tiene como fondo la liberación de Sicilia para integrarse al reino de Italia y seguir una vía para una Italia única e indivisible; la de Senso la tercera guerra de liberación italiana contra los austríacos en la primavera de 1866. Tanto en Senso las imágenes de la batalla de Custoza, como en El gatopardo, las violentas luchas de los camisas rojas garibaldinos contra las tropas reales borbónicas en las calles de Palermo en mayo de 1860, son pintadas con vívida crudeza. En ambas cintas Visconti parece haber calculado cada uno de los cientos de planos, y pese a que hay numerosos momentos de exaltada belleza de paisajes naturales o de los interiores de los palacios barrocos, la intriga nos atrapa, se impone. Si cabe adjetivarlas, diría que Senso es elegante, El gatopardo majestuosa. Senso se tradujo al español con el nombre de la protagonista (Livia). ¿Por qué? Porque en verdad es difícil hallar el equivalente. Senso es ante todo la historia de un desdichado y terrible amor de una condesa italiana, Livia Serpieri (Alida Valli), por un teniente del ejército de ocupación austríaco, Franz Mahler (Farley Granger), quien, revelándose poco a poco lo que es, sobre todo al final, resulta sólo “un desertor ebrio”, un delator, un vividor del juego y de las mujeres. Por amor al teniente, Livia, casada con un conde italiano, entrega las joyas que le han confiado los partisanos italianos, específicamente un primo suyo, Roberto Ussoni (Massimo Girotti), combatiente de las fuerzas de liberación. El amor desesperado por el teniente la lleva no sólo a la infidelidad al marido, sino a la traición a la patria.

lunes, 11 de marzo de 2013

“No”, una película inquietante


Miguel Romero, Viento Sur

Esta es una recomendación urgente, porque me temo que a “No” le queda poco tiempo en cartelera (en Madrid está en un solo cine, los Golem) y, por lo que me cuentan, aún no es posible descargarla. Así que vayan a verla cuanto antes. Además de asistir durante casi dos horas a una buena muestra de cine político popular (el género creado por los grandes maestros italianos en los años 60: Monicelli, Comencini, Risi,…, y del que aquí apenas hay muestras, y no por falta de temas…), saldrán del cine inquietos, con ganas de seguir hablando sobre los conflictos políticos, y de comunicación política, que se plantean en la película, algunos bastante cercanos a problemas centrales que tiene aquí y ahora la izquierda alternativa.

“No” se inicia en los días previos a la convocatoria del referéndum de 1988 en Chile sobre la ratificación del mandato presidencial del dictador Pinochet y termina con la victoria de la oposición, del “No”.

domingo, 13 de enero de 2013

"Ladrón de bicicletas", el cine en estado puro


En su clásico ensayo sobre Ladrón de bicicletas, la película de Vittorio de Sica de 1948, André Bazin la llama cine en estado puro: una película que cuenta una historia sencilla, con personajes sencillos, envueltos en acontecimientos y lugares sencillos. ¿Qué hace que Ladrón de bicicletas sea una obra maestra? Justamente el impacto emocional que provoca la simpleza de su historia. El guión es de Cesare Zavattini y hay que señalar que tuvo un estruendoso fracaso en Italia y Europa. La derecha la acusó de dar una mala imagen del país y la izquierda la consideró conformista. Sin embargo obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera en Estados Unidos, y fue rescatada en los números iniciales de la revista Cahiers du Cinema. Desde ahí su historia comenzó a ser muy diferente.
Ladrón de bicicletas, es una película que rebosa autenticidad y realismo y supone un paso importante en la evolución del lenguaje cinematográfico en el cual se anula la distancia entre el arte y la vida. Vittorio De Sica nos muestra que es posible el neorrealismo más allá de los temas relacionados con la resistencia y la liberación que caracterizaron las películas de Roberto Rossellini como Roma ciudad abierta (1945) o Paisá (1946). Recordemos que Italia fue un país doblemente vencido en la segunda guerra mundial, dado que pese a ser aliados de los alemanes, no escaparon de su ocupación y por ello al final de la contienda se sintieron doblemente vencidos, tema del cual dan cuenta las obras de Rossellini.
Ladrón de bicicletas es un recorrido por la Roma de la posguerra en la cual un obrero y su hijo tratan de recuperar su bicicleta robada dado que de ella depende que el padre puede conservar el trabajo que recién ha conseguido para el sustento de la familia. La relación que se establece entre los personajes; la cruda realidad de una vida dura y compleja, reflejada en los diálogos y en la transparencia de la imagen hacen de esta película una auténtica obra maestra del cine en estado puro.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

"Fear and Desire" la película inédita de Stanley Kubrick




Pese a tener casi 60 años, esta película no figuraba en la filmografía de Stanley Kubrick y no se ha presentado en ninguna de las numerosas retrospectivas sobre el autor de 2001, Odisea del espacio, La Naranja Mecánica o Barry Lyndon. El autor quiso destruir los negativos y la sacó de cartelera a la semana de exhibición, al considerarla un "ejercicio torpe, aburrido y completamente inepto". Afortunadamente sus herederos no cometieron tan horrendo crimen y gracias a ello el estreno de esta primera película de Kubrick es toda una sorpresa mundial. Fear and Desire es un testimonio fascinante de los primeros pasos de Kubrick, y el filme respira ese sello de infortunio y locura demencial que caracterizaría al autor de Atraco Perfecto, El resplandor o Spartacus. Es también un película que da cuenta del interés que despertaba en Kubrick la irracionalidad de la guerra, reflejada más tarde en filmes como Senderos de gloria, Doctor insólito y Full metal Jacket.
Fear and Desire fue realizada con un bajo presupuesto en 1953 y está ambientada en una guerra que no es una guerra real (había terminado la segunda guerra mundial y estaba la guerra de Corea), sino más bien una guerra abstracta que refleja la condición humana. El resultado es una fábula filosófica en la que cuatro soldados se encuentran atrapados tras las líneas enemigas después de un accidente de avión, y cruzan un bosque tratando de regresar a la base. Es un filme alegórico con numerosas citas a Shakespeare que ayuda a redescubrir el talento de uno de los grandes cineastas de la historia.


Ver más en Los Angeles Times

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